America Latina - Estados Unidos

September 14, 2018

Sorprendentes detalles: Las revelaciones de la Fiscalía de EEUU tras la captura de exfuncionarios de Pdvsa

More articles by »
Written by: analisislibre
Tags:

.

Fiorella Perfetto *

Como si de la famosa “Teoría del Todo” de la física se tratase, las nuevas acusaciones que ha formalizado el Departamento de Justicia de Estados Unidos en contra de al menos cinco exfuncionarios del régimen chavista, está inserto en un gigantesco tejido en el que se relacionan empresas, funcionarios, familiares y amigos responsables de desfalcar a la Nación venezolana a través de Pdvsa y sus filiales, una cifra aún no definida pero que podría superar sin problema el valor de las reservas del país. Conversaciones, montos manejados y cómo se pagaron los sobornos, que incluyen hasta aportes a producciones cinematográficas, fueron develados por la Fiscalía de Estados Unidos. Es una inmensa red de corrupción, responsable del colapso actual de la industria más importante del país.

Son al menos cinco los exfuncionarios del régimen chavista cuyos nombres — y delitos — fueron revelados por la justicia estadounidense. A pesar que la acusación cursa en la Corte del Distrito Sur de Texas desde agosto del pasado año, es ahora que el expediente está disponible para el público. Una moción de la Fiscalía de Estados Unidos fue introducida ese 23 de agosto de 2017, “para evitar que los indiciados borren evidencias o se oculten, ya que estos se encuentran fuera de Estados Unidos”.

Los acusados pertenecen a la red que Roberto Rincón y Abraham Shiera, los contratistas de Pdvsa presos en Estados Unidos y a la espera de una sentencia tras admitir su responsabilidad penal en la violación de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (Fcpa), tejieron para desfalcar al Estado venezolano al menos un billón de dólares, una pírrica cifra para lo que se presume alcanzaría el monto total que por corrupción ha perdido el país.

Es así como el pasado 26 de octubre de 2017 se conoció que tras una acción coordinada entre autoridades de Estados Unidos y España, fueron detenidos en este último país cuatro de los acusados: Luis Carlos De León Pérez, Nervis Gerardo Villalobos Cárdenas, Cesar David Rincón Godoy y Rafael Ernesto Reiter Muñoz. El quinto, Alejandro Istúriz Chiesa, seguiría prófugo de la justicia estadounidense. Fue la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil española, a petición del Departamento de Justicia de Estados Unidos, la responsable de poner en custodia a los presuntos criminales.

El expediente que contiene la acusación de más de cincuenta páginas, explica con detalles la forma cómo estos exfuncionarios maniobraron conjuntamente con los contratistas Roberto Rincón y Abraham Shiera para articular un esquema que le permitiera a estos últimos hacerse con el favor de millonarios contratos con la estatal petrolera venezolana. Es, en todo caso, otro apéndice que se desprende de la madeja de funcionarios, empresas, amigos y familiares que se enriquecieron a expensas del Estado venezolano. Y todos se relacionan entre sí.

Los “facilitadores”, recibieron a cambio dinero, viajes, carros y otros beneficios como pago por las ilegales gestiones. Estos también ayudaron para que los contratistas recibieran “oportunamente” el pago de las deudas que Pdvsa tenía con ellos “en momentos en que el país comenzó a sentir con mayor fuerza la crisis de liquidez monetaria”, explica el documento.

La acusación contiene una sección completa en la cual se detalla la forma como Rincón y Shiera “honraron” las gestiones de los facilitadores. Una casa de playa en Parrot Cay en Bahamas, viajes a un hotel de lujo en Aruba, dos autos blindados de 107.500 dólares cada uno, un bolso de 10.300 dólares, facturas para clases de inglés para dos hijos de un “funcionario extranjero señalado como Oficial B” por más de 25.000 dólares, además de “viajes recreativos, vehículos, regalos (incluidos relojes y vino), comidas y entretenimiento”, son parte de los pagos de sobornos que la Fiscalía estadounidense conoce.

Pero la lista no sólo incluye a los cinco exfuncionarios chavistas. En esta nueva trama están implicadas siete compañías propiedad de Roberto Rincón y seis pertenecientes a Abraham Shiera, algunas de las cuales seguramente coinciden con las mencionadas en la acusación que llevó tras las rejas a estos contratistas en diciembre de 2015. Además, se menciona una sociedad suiza que facilitó la apertura de las cuentas bancarias en este país y que cooperó en la justificación por medio de facturas y órdenes de compra falsas, los montos recibidos en ellas. También se hace referencia a “un banquero suizo, cuya identidad es conocida por el Gran Jurado”.

“Un empresario residente en el estado de Florida”, dos “oficiales extranjeros” (funcionarios venezolanos de alto nivel), un par de familiares de César Rincón y Rafael Reiter respectivamente, dos socios de Alejandro Istúriz y César Rincón, una firma de abogados y hasta una compañía de producción cinematográfica, conforman el seriado de asociados y co-conspiradores de este nuevo tentáculo de la gigantesca trama de corrupción que destapó la captura de Roberto Rincón y Abraham Shiera.

“Los individuos y empresas aquí citados se prestaron para participar en la conspiración y lavar el dinero producto de la corrupción” reza el documento, como preámbulo de las acciones de la justicia estadounidense en los días por venir. La red lavó al menos 27 millones de dólares a través de al menos nueve cuentas abiertas en Suiza, sólo en aquellas operaciones que tiene conocimiento las autoridades de este país. Es bueno recordar que la Fiscalía de Estados Unidos conoce otras cuatro cuentas abiertas en entidades bancarias de la nación helvética pertenecientes a Roberto Rincón por las que se manejaron una cifra aproximada a los 600 millones de dólares.

Hay de todo en el mundo de los “tejedores” de Pdvsa

Nervis Villalobos, “el enano”, conjuntamente con Luis Carlos De León (ambos sin cargos públicos asignados al momento de la investigación) y Alejandro Istúriz Chiesa, alias “el piojo”, (quien se desempeñaba en ese entonces como asistente de Javier Alvarado, presidente de Bariven), coordinaban todas las operaciones para que los contratistas Roberto Rincón, (alias “el pelón”) y Abraham Shiera, (alias “el puma”), pudieran ganar nuevas adjudicaciones con la estatal petrolera venezolana y recibir oportunamente el pago de los convenios suscritos. Fue así como estos evitaron ser parte de la larga lista de proveedores en espera de que Pdvsa honrara las deudas contraídas debido a la crisis económica. En esta conspiración también sirvieron como “facilitadores” César Rincón Godoy, “el primo” y Rafael “Nadal” Reiter.

Todas las conversaciones que se citan en el expediente provienen de los teléfonos y cuentas electrónicas de Shiera y Rincón, por lo que queda claro que ambos colaboran ampliamente con la justicia estadounidense en pro de rebajar sus penas a cambio de aportar toda la información — y la identidad de los individuos que forman parte de esta conspiración — que seguramente se conocerá en el futuro próximo.

“LAS PROPUESTAS DE PAGO FUERON EL TEMA DE EXTENSAS COMUNICACIONES ENTRE LOS ACUSADOS, SUS SOCIOS Y CO-CONSPIRADORES, LAS CUALES INCLUYERON DISCUSIONES SOBRE CUÁNTO SE ASIGNARÍA A LOS NEGOCIOS DE RINCÓN Y A LAS EMPRESAS DE SHIERA. CÉSAR RINCÓN Y ALEJANDRO ISTÚRIZ TENÍAN LA RESPONSABILIDAD DE DESARROLLAR Y APROBAR LAS PROPUESTAS DE PAGO, PARA QUE FINALMENTE FUERAN AUTORIZADAS POR EL OFICIAL A”, REZA EL DOCUMENTO.

Aun cuando la identidad del “Oficial A” no se ha hecho pública pero sí es conocida por el Gran Jurado, podría suponerse que se trata de Javier Alvarado, presidente de Bariven, quien ocupó ese cargo entre 2011 y 2013, el mismo período que se llevó a cabo esta investigación por parte de las autoridades estadounidenses.

Durante ese período, Alvarado fue el “jefe directo” tanto de Alejandro Istúriz (asistente a la Presidencia) como de César Rincón (vicepresidente de Compras Internacionales). Antes de ocupar la presidencia de la filial de procura, Javier Alvarado fue ungido por el fallecido presidente Hugo Chávez y con la venia del ex zar petrolero Rafael Ramírez, para asumir la titularidad de la Electricidad de Caracas, desde donde dirigió la transición de esta a manos del Estado en 2007, al tiempo que se sospecha movía los hilos para que a sociedades instrumentales constituidas por personas cercanas a su entorno les fueran adjudicados millonarios contratos para la compra de bienes y servicios.

Quién es quién en “El equipo directivo”: Istúriz, Villalobos y De León

El “piojo” Istúriz

                                                                                                                                                                          Una vez Javier Alvarado asume la dirección de Bariven, oficia al joven Alejandro Istúriz, amigo de su hijo Javier Andrés Alvarado Pardi y pareja sentimental en aquel entonces de su sobrina, como su asistente. Es así como Javier Alvarado (padre) o quien se presume es el “Oficial A” en la acusación de la Fiscalía de Estados Unidos, tuvo en Alejandro Istúriz, alias “el piojo”, a su gran aliado.

 

Alejandro Istúriz. Infodio.com

Recordaba en 2016 el entonces diputado Robert Alcalá, en el marco de una investigación realizada por la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, que Istúriz fue el responsable de asignar en poco más de 10 meses, contratos a empresarios cuyo monto superaría los 3.000 millones de dólares.

La acusación federal refiere que el 24 de noviembre de 2011, Shiera envió a Nervis Villalobos un mensaje desde su teléfono Blackberry.

“HERMANO, EL PIOJO (ISTÚRIZ) NUNCA FALLA. PUSO LOS MÍOS QUE SON COMO “3.5M” (TRES MILLONES Y MEDIO DE DÓLARES) EN LA PROPUESTA Y “5” (CINCO MILLONES DE DÓLARES) EN LAS DEL PELÓN (ROBERTO RINCÓN), DE ACUERDO CON LO QUE HABLAMOS EN LA CENA. DALE APOYO”. VILLALOBOS RESPONDIÓ “ESE TIPO ES BUENO”.

Alejandro Istúriz y César Rincón eran, al momento en que se lleva a cabo la investigación por parte de las autoridades estadounidenses, funcionarios públicos activos y altísimo nivel dentro de Bariven. Tan “buenos” eran que la acusación federal afirma que “el equipo directivo hizo ofertas similares a otros proveedores conocidos y no conocidos por el Gran Jurado” además de Roberto Rincón y Abraham Shiera, por lo que esta conspiración solo sería un apéndice de otras tramas de sobornos, corrupción y blanqueo de capitales.

Poco tiempo después de su salida de Bariven, Istúriz adquirió en Miami varias propiedades, entre ellas un lujoso condominio ubicado en el 2627 South, Bayshore Dr del condado de Miami-Dade, en el estado de Florida, en las residencias Grovernor.

El apartamento 904 fue adquirido por Istúriz a mediados de 2013 por un valor cercano a 1,8 millones de dólares. Este dato se ocultó detrás de empresas constituidas en paraísos fiscales, pero una reforma del inmueble (que para realizarla debe ser notificada a la Corte del condado) fue firmada por Alejandro Istúriz el verdadero dueño del inmueble.

Llama la atención que la compañía que llevó a cabo las obras de remodelación, tal y como puede comprobarse en los archivos de la Corte de Miami-Dade y que cuenta con una homónima en Caracas, es propiedad de familiares muy cercanos al dueño de una empresa favorecida con decenas de millonarios contratos con Pdvsa y la Electricidad de Caracas, desde que el Gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez decretó la emergencia eléctrica y también durante la gerencia de Javier Alvarado al frente de ambos organismos.

El condominio fue vendido en 2016 después de la reforma por un valor cercano a los 2,2 millones de dólares al igual que otras propiedades a su nombre en territorio estadounidense.

 

Istúriz recibió sólo en estas operaciones conocidas por la Fiscalía de Estados Unidos 2.273.765 dólares, como monto total de las transferencias, además del “obsequio” que le hiciera Abraham Shiera de una reserva de una casa de playa en la exclusiva zona de Parrot Cay (que los fiscales identifican en Bahamas, pero las referencias geográficas le ubican en las islas Turcos y Caicos).

 

  • Medium





0 Comments


Be the first to comment!


Leave a Reply

Your email address will not be published.