Opinion

junio 5, 2015

El Foro de la Libertad, Oslo: una experiencia intensa y única

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Written by: analisislibre
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Gustavo Coronel

Al fondo, el palacio real de Oslo

 
Invitado por la Human Rights Foundation para participar en un panel sobre Petro Estados y Corrupción, viajé a,  y permanecí en Oslo, Noruega desde el 21 hasta el 29 de Mayo pasados. El panel fue parte del Foro de la Libertad, organizado por la Fundación. En esta entrega de mi blog hago un resumen de lo que representó para mí esta experiencia. 
A riesgo de ser criticado por mi poca sofisticación debo comenzar por decir que lo primero que resultó maravilloso para mí fue el viaje en avión de Washington a Londres y viceversa, una buena porción del viaje a Oslo. Tenía unos  35 años viajando en clase turista y esta vez pude viajar en clase “Business”. Se me había olvidado tanta comodidad!   El espacio es inmenso. Y las sillas suben, bajan y cambian de posición a voluntad del ocupante. Inclusive masajean ligeramente al pasajero. La aeromoza trae mimosas. Hay un paquete para el pasajero con antifaz para dormir mejor, crema hidratante, toallitas refrescantes y pantuflas. La TV individual para cada pasajero permite múltiples alternativas. El bello aparato, un 777,  arranca, se mece ligeramente al compás de los vientos pero no nos inquieta. Parece ser que el avión solo se bambolea peligrosamente en clase turista.
 
Business Class!
Llegamos a Londres. El aeropuerto de Heathrow tiene unas tiendas libres de impuestos que son espectaculares, bellísimas. Eso sí. Todo lo que  veo parece ser un  25% más costoso que en los Estados Unidos pero la variedad de la oferta es extraordinaria. Seguimos viaje a Oslo en la línea aérea de Escandinavia y en dos horas estamos en Oslo. Nada de lo que he leído me prepara para la extraña belleza de este paisaje en el cuál los lagos, el mar  y la tierra se entremezclan. Todavía en Mayo hay abundante nieve en las colinas y, a la distancia, es posible ver altas montañas blancas.
El aeropuerto de Oslo está en renovación y se puede ver ya que tendrá una maravillosa arquitectura. La manera  rápida de ir al centro de la ciudad es en tren, al costo de unos $18 por persona. El taxi cobra unos  $120. El viaje de unos 25 minutos nos da una primera visión de este hermoso país, ordenado y limpio, como sacado de una postal.  Llegamos a la Estación Central y de allí salimos, mapa en mano, caminando hacia el hotel, arrastrando nuestras maletas, como decenas de otros pasajeros. Caminamos por la calle principal Karl Johan Gate, la cual lleva desde la Estación hasta el Palacio Real. Nuestro hotel está a tres cuadras del Palacio, en una calle perpendicular llamada Rosenkrantz Gate. A esta hora la avenida principal está llena de gente y, a pesar del frio relativo, unos diez grados centígrados y viento, los cafés están muy nutridos de gente.
 
El Centro Nobel para la Paz
Viajar tiene la extraordinaria cualidad de insertarnos súbitamente en un mundo diferente, poblado de gente que no hemos visto antes y que probablemente nunca veremos de nuevo. Pero por un breve tiempo nos integramos a la sociedad noruega y tratamos de absorber el espíritu de la nación. Lo que vemos es  una gente amable, abierta, bien parecida. Los turistas son fundamentalmente orientales, pocos estadounidenses y, menos aún, latinoamericanos.  Nos da la sensación d que estamos en una nación, no en un estado. Cuál es la diferencia? El ambiente es civil y civilizado, no militar. Las calles están llenas de ciudadanos, no existe la sensación de control sino de libertad. 

Frente al Grand Hotel

Antes de asistir al Foro tenemos dos días completos  para el turismo y nos concentramos en la ciudad. Hacemos lo que siempre hemos hecho al llegar a una nueva ciudad: caminamos con un mapa en la mano. Haber sido geólogo me ayuda a orientarme con relativa facilidad. Oslo es muy caminable y las amplias avenidas se combinan con calles estrechas. Es una primorosa ciudad llena de flores, cuidadosamente plantadas para dar un máximo efecto estético. Los tranvías andan con parsimonia y aún se detienen en ciertas intersecciones, el conductor se baja y cambia la dirección de los rieles para tomar un rumbo diferente. El ritmo de la ciudad es  apacible.
Después de desempacar salimos a la calle y oímos una banda musical que se acerca. Llegamos a la calle principal y vemos la banda, marchando por delante de un pequeño destacamento. Los siguen los niños, los padres y muchos japoneses con sus cámaras. Los seguimos también nosotros y vemos que se dirigen hacia el Palacio Real.  Llegamos a  buena hora, al cambio de la guardia. Lo que dirían en Maracaibo, a la hora de la bajada de la bandera. Es una excelente manera de comenzar nuestra exploración de la ciudad.   
De allí nos vamos, en perpendicular, hacia el puerto, una zona de barcos, ferris y botes de turismo que llevan a los fiordos. A lo largo del malecón abundan las estatuas, los parques y las flores. Más allá, una serie de restaurantes y un centro comercial. Cerca están las oficinas y el museo del Centro Nobel.  Caminamos a  lo largo del malecón y llegamos a los museos Viking y Kon-Tiki, muestras del espíritu de aventura de los noruegos.
Al día siguiente salimos caminando del hotel, pasamos el Palacio real, con sus bellos jardines y seguimos hacia el Parque Frogner, a ver las esculturas de Gustavo Vigeland. Calculé que serían unos dos kilómetros pero resultaron ser más como cuatro,  porque llegamos allá después de más de una hora de camino. Después de ver las estatuas y el espectacular parque, regresamos agotados en el tranvía número 12. El resto del día lo dedicamos a ver tiendas e iglesias en el centro de la ciudad.
A pesar de que Noruega es un país rico, debido a la sensatez de sus habitantes, quienes no han permitido que el país se convierta en un petro estado y a pesar de que Noruega posee el Fondo de Inversiones más grande del mundo, gracias a su ingreso petrolero, la ciudad no es ostentosa. Es sencilla, los edificios públicos son modestos y se ven pocas señales de lujo. Todo es uniformemente limpio, sencillo y ordenado. Eso sí, la alta calidad de vida del país hace alto también el costo de la vida. Los restaurantes son muy costosos para los visitantes que vienen de la región del dólar. Una copa de vino, $20. Una cena para dos personas en un restaurante no menos de $140, sin licor.
El domingo 24 acompañé a mi esposa a misa y fuimos a la Iglesia de la Trinidad, cerca del hotel. Como la religión católica no es la predominante en Noruega, la misa estaba concurrida por un 70% de filipinos, un 25% de africanos y un 5% de variados orígenes. Fue especialmente bella, llevada con gran devoción tanto por el sacerdote como por los feligreses.
Ese día nos mudamos al Grand Hotel, donde se llevaría a cabo el Foro. Este es el hotel más famoso de la ciudad, un venerable edificio que ha alojado en el pasado a los ganadores del premio Nobel. Todavía exhibe suites con los nombres de algunos de ellos. Allí, esa tarde, hice el ensayo de mi presentación, para la cual tendría seis minutos (la hice en 5 minutos y 46 segundos). En este hotel pasaríamos tres días, en los cuales disfrutamos de un excelente alojamiento y de maravillosas comidas. Allí nos encontramos con grandes amigos venezolanos quienes habían viajado especialmente desde Venezuela o desde otros países para la ocasión. 



Bertha Soler, de las damas de blanco, Tamara Sujú, mi esposa y asistentes al Foro
El lunes comenzó el Foro con dos talleres y un panel. Los dos talleres fueron (1), sobre Como abogar por, y levantar fondos para la causa y (2), Lecciones sobre la No-Violencia. Entre otros participantes estuvieron Eli Pariser, co-fundador de AVAAZ y Srdja Popovic, uno de los  líderes del movimiento que aceleró la caída del dictador serbio Milosevic. El panel fue sobre Corrupción en los Petro estados, sobre Rusia, Nigeria, Angola y Venezuela, en el cual participé, junto al célebre activista Bill Browder  (hablando sobre Rusia) , Tom Burgis del Financial Times (hablando sobre Nigeria) y Rafael Marques de Morais, activista de Angola (habló por video ya que no se le permitió salir del país). Mi aporte al Foro puede verse en este blog,   http://www.lasarmasdecoronel.blogspot.com/2015/05/venezuela-corruption-in-petro.html . 


Dando mi charla


El martes comenzaron las sesiones plenarias, en las cuales se hicieron presentaciones individuales  de 15 a 30 minutos cada una, por parte de activistas y personalidades venidos de muchas partes del mundo, generalmente de países en los cuales existía una dictadura. En esas presentaciones estos charlistas expusieron la situación en sus países, incluyendo el papel que ellos jugaban o habían jugado en los intentos de regreso a la democracia en sus países de origen.  La altísima calidad de las presentaciones, ayudadas por excelentes técnicas audiovisuales, y la calidad humana de las historias allí presentadas constituyeron una de las experiencias más intensa que he tenido en mi vida. Escuché a la hija del líder político prisionero de Malasia, Anwar Ibrahim, la lideresa Nurul Izzah Anwar, hablar sobre sus luchas en pro de la democracia en su país;  al canciller de Noruega Borge Brende dar una clase de democracia; al extraordinario profesor de Stanford, Larry Diamond, analizar la crisis de la democracia en el mundo; a la activista de derechos humanos de Marruecos, Zineb el Rhazoui, columnista de Charlei Hebdo, quien sobrevivió milagrosamente la masacre de París;  al Expresidente de Ucrania, Viktor Yushenko hablar de la tragedia causada por Putin en su país; al extraordinario economista Andrés Velasco hablar de la etapa pinochetista en Chile; a la controversial Amita Yahyaoui de Tunisia hablar sobre el papel de la juventud; a nuestra Rayma Suprani, la maravillosa caricaturista venezolana que ha luchado tanto por nuestra democracia; al periodista Tailandés Pravit Rojanaphruk hablar sobre el gobierno militar de su país; a la bellísima casi-niña activista Sairo-Airam Mendoca Sambú de Guinea Bisao, hablar sobre su programa radial de apoyo a las mujeres de sus país y de su lucha contra la violencia de género;  a Sandra Rodríguez nieto, periodista mexicana, quien se ha especializado en la lucha contra la corrupción en su país; en fin, un grupo de excepcionales seres humanos cuyos testimonios nos conmovieron, nos transmitieron su indignación y su espíritu de lucha y nos dieron esperanzas a quienes estamos en el mismo tipo de actividad en relación con nuestros países. 

El joven de Corea del Norte, una lección de coraje


De especial interés para mí fue el testimonio de Ji Seong-Ho, el corajudo joven norcoreano quien se escapó de su país, perdiendo una pierna en el proceso. Caminó con muletas toscas unas 10.000 millas por toda China, hasta llegar a tomar un avión para Corea del Sur, donde ha organizado la salida de Corea del Norte de más de cien jóvenes amantes de la libertad. Su testimonio fue dramático, acompañado por lágrimas de él y de todo el auditorio.
Al ver y oír este grupo uno se da cuenta de que los amantes de la libertad y de la democracia son un grupo importante y lleno de coraje. Es gente dispuesta a hacer sacrificios por lo que creen. Son fuente de inspiración para quienes pueden dudar del triunfo final de sus deseos. Oírlos es saber que no estamos solos, que somos una gran familia, aun sin conocernos los unos a los otros.
Este Foro de la Libertad es una experiencia conmovedora. Pero por detrás de todo este maravilloso evento, que parece armado sin esfuerzo, hay una labor titánica de coordinación, llevada a cabo por un grupo de jóvenes del Human Rights Foundation, cuyo líder es el venezolano Thor Halvorssen Mendoza. Su gran sofisticación y talento, su capacidad de sentirse cómodo en todos los ambientes, su atención al detalle,  su habilidad para captar apoyos del más alto nivel, hacen posible que este evento sea el espectacular éxito que ha llegado a ser. 

Con Tamara Sujú, Karena Halvorssen, Marianela y Rayma, en la recepción del City Hall de Oslo.  

Al final del Foro tuvimos una recepción de despedida en la sede del gobierno de la ciudad de Oslo. Es evidente que este Foro tiene todo el apoyo del gobierno de Noruega, país líder en la defensa de la libertad y de la democracia en el mundo.
Tengo una deuda de gratitud con Thor Halvorssen Mendoza por haberme proporcionado la oportunidad de asistir a un evento al cual relativamente pocos han tenido el privilegio de asistir. Ojalá pudiera ser concurrido por miles.
 
Apéndice:
Mención de mi participación:
Workshops, Events, and Art Exhibits
The 2015 forum featured three days of talks, debates, performances, and art exhibitions. After a press event featuring Human Rights Foundation chairman Garry Kasparov and the 2015 speakers, attendees had the opportunity to join in two workshops designed to educate and empower human rights advocates. Serbian nonviolence expert Srdja Popovic led a session on peaceful resistance, with breakout sessions focused on specific successful techniques used by protest movements around the world. A second workshop focused on how to build online advocacy campaigns, with speakers from CNN, Indiegogo, and Upworthy sharing new techniques and ideas for activists. Following the workshop, we hosted a discussion on corruption in petro-states from Angola to Kazakhstan to Nigeria to Venezuela. The panel, chaired by BBC presenter Philippa Thomas, included Financial Times investigative correspondent Tom Burgis, Magnitsky Act originator Bill Browder, Venezuelan political scientist Gustavo Coronel, and Angolan journalist and anti-corruption advocate Rafael Marques de Angola





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